13 de septiembre de 2007

Niñas Malas


"Mala" es el nombre que te asignan cuando transgredes las normas establecidas. Cuando intentas ser libre, cuando no eres obediente o cuando no haces lo que todos esperan de ti. Yo siempre digo: somos malas, pero podemos ser peores.


(Carmen Alborch, MALAS)

11 de septiembre de 2007

Reflexiones en voz alta


Leo por tercera vez tu artículo.

Me explico porque hay frases que valen sus “tipos en oro”.

“Encuadernar un libro no debería ser un pasatiempo”, ni pintar un cuadro, ni limpiar las baldosas del baño, ni competir en la 33ª America’s Cup, pero ¿nadie le puede explicar a Carlos que tener una caballete del “Lidl” y unos pinceles, acerca la cultura al señor de a pie, que tener un velero o un bote de pesca acerca la cultura del mar al ciudadano, y el esfuerzo que cada actividad supone?

¿No te das cuenta de que los que nos esforzamos en una escuela de aprendiz, valoramos tus realizaciones y somos capaces de explicar al común de los mortales el esfuerzo de realización, plástico etc.… que desarrollas?

No sé a que viene ese desprecio por las escuelas y por qué, que todo el mundo se ponga a encuadernar te molesta; “que alguien tenga ganas de encuadernar su libro no es ningún problema, el problema aparece cuando esta misma persona asume el papel de un encuadernador de renombre”, ¡ Nos ha jodido Mayo con las flores ¡, (con perdón), veo cierto rencor en estas palabras que me maravilla, nadie puede asumir ser encuadernador de renombre, sólo si el cliente paga sus encuadernaciones, y si el cliente lo hace, entonces chitón, pero si así es, también tu asumes el papel de artista , como yo asumo el papel de madre, o sólo si he parido puedo asumir ese papel?

¿Era madre la Madre Teresa?

En fin, no se asume ser un encuadernador de renombre, te lo tienes que ganar con mayor o menor esfuerzo, qué más da que seas, además técnico en microondas y radioenlaces? Que yo sepa a nadie le molesta que Leonardo Da Vinci fuera muchas cosas sin haberlas estudiado.


¿No será mejor para ti que tu competencia sea de escuela, (esa que ahora menosprecias) y que nunca le lleguemos al betún de los zapatos?


¿Qué rechazo es ese de las escartivanas cuando todos nos acordamos aún de la gran ilustración que dio en el II Congreso de Encuadernación Artística y Bibliofilia José Galván en Cádiz en 2004, con una variada selección de escartivanas pegadas y cosidas?


Cuanto más nos valdría poner un poco los pies en la tierra y darnos cuenta de que las escuelas crean aficionados que saben valorar a los maestros, eso sí, humildes, cordiales, accesibles, cercanos, no altivos y engreídos, soberbios y vanidosos para eso ya tenemos a los políticos.

Cuanta más fatua es una persona, más vacío es el artista.


“Un oficio que se realiza durante la creación del contenido del libro y no después”

Todos echamos en falta que se nos tome en cuenta en la creación de los proyectos.
El gráfico, el fotógrafo, el encuadernador,…

Todavía recuerdo el intento por explicarle a mi gente cual era mi oficio, todavía, siguen existiendo imprentas sin gráficos, todavía, todavía, todavía, y en todas partes… ¿o es que no oímos de vez en cuando al reo que se intenta defender a si mismo sin abogado?


Todos los gráficos echamos en falta el contacto con el escritor para las portadas de un libro, algunos se conciben leyendo solamente la sinopsis, ERROR, pero, ¿de cuanto tiempo dispone un gráfico para terminar un proyecto, si tiene que leerse el libro? ¿Cuántas portadas son rechazadas por la editorial, que nunca llegan ni siquiera como bocetos al autor? ¿Cuántos editores enseñan las posibles portadas a la opinión de los escritores-artistas?

En esta profesión de diseñador gráfico en la que estoy, la diatriba de artista-no artista, esta servida desde hace mucho tiempo, ríos de tinta han ido manando desde que empecé en el primer curso, y creo que en la de encuadernador sucede lo mismo.

¿Cuándo se deja de ser gráfico para pasar a ser artista gráfico?
¡Cuándo te dan el Premio Nacional de Diseño!

Por lo tanto enhorabuena Carlos, acabas de pasar a ser Artista, perdón, con letras mayúsculas ARTISTA con tu Premio, pero el primer artículo que leo tuyo me ha decepcionado, yo seguiré pensando que los artistas cuanto más ARTISTAS son , más humildes se vuelven, no me gustaría dejar de nombrar a algún que otro premiado, que con otros oficios que tienen asignaturas de “soberbia” en la carrera universitaria , son personas sencillas que no despotrican contra la base que hará renacer el oficio, las escuelas, y si no lo hacen renacer, actitudes como la tuya desde luego que no lo harán.

Los aficionados son eso aficionados y pobre del artista que no se divierta con su trabajo.

Dices que “En la Encuadernación divertirse y querer ser artista es absurdo e incoherente”, Mecachis que frase…no entiendo nada, sustituya usted, encuadernación, por pintura, arquitectura, teatro, vida…

Lo que es absurdo e incoherente, es querer ser el adalid de la represión a la formación, ¿no te das cuenta de que si no hubiera escuelas como en la que aprendiste de Ana, no hubieras llegado a Premio? ¿O si?


Dices: ”Nadie nos considera artistas; en el mundo del diseño gráfico o creativo, no tenemos ningún peso”, ¿A quién no consideran artistas?

Los gráficos no nos consideramos artistas ni nosotros mismos cuando no lo somos.


¿Cuando Calatrava estudiaba en la Escuela de Artes y Oficios no era un artista, cuando estudió ingeniería y arquitectura era ya un artista, cuando ejerce de escultor es artista? ¿O sólo cuando le dieron el Premio Príncipe de Asturias de las Artes fue cuando legó a ser artista?

Si este artículo que usted publica es para crear polémica, enhorabuena, es usted un artista.


Un libro se concibe como una obra de arte, no se pinta sin lienzo, no se edita sin papel.
Ó si…, se pintan frescos, se edita en la red.

Con dos premios AEPD y un LAUS, el "Premio Experimenta de Diseño 2003" o el "Premio Nacional de Diseño 2002", entre muchos otros, Isidro Ferrer ante la pregunta de H2o Magazine : ¿Un cliente para el que te gustaría trabajar?
Dice: Uno idílico, que me pagase mucho y no interfiriese en los procesos de realización. Uno qué me dejase contar lo qué y como me apetece. Claro que esto más que un cliente es un mecenas.

Tienes la suerte de que en tu profesión, oficio, artisteo o como quieras llamarlo, hay mecenas, aprovéchalos, y no tiremos más mierda (con perdón) al patio.

Es más, los Premios como tú, sois los que deberíais hacer trabajar vuestra influencia en el mundo para que las escuelas florecieran, dignas, con maestros, llenas de alumnos dedicados a la encuadernación, estoy segura que ahí si nacería tu competencia.
Tu sigue poniendo el listón tan alto como lo haces, y el mundo decidirá si eres un maestro encuadernador , un artista metido a encuadernador, o un artista.

Tonelada


Leo y releo la entrevista de Carlos Sánchez-Álamo Pérez en la revista Encuadernación de Arte número 29 y cada vez que la leo, se me ata algo en el estómago, estoy segura que necesito una endoscopia, acabo de formar espontáneamente una úlcera pilórica.

En la primera lectura no sé si explotar o salir al hospital urgentemente, no sabría yo cómo afrontar estos cometarios si fuera Ana Ruiz-Larrea.

En la segunda lectura, no sé si darle una vuelta al ruedo por valiente y tengo claro que los dos sílex de su encuadernación de “Histoire de l´oeil” son los suyos puestos en la palestra de muestra.

En la tercera veré algo más seguro…pero ahora voy a descansar, necesito “Almax” en una unidad…”TONELADA”.