23 de mayo de 2008

De lo que he aprendido...1/1000




Cuando el aprendiz empiece su labor, se pondrá una blusa o guardapolvo, de color azul con prefe­rencia a cualquier otro, pues por la índole del ma­terial que ha de manipular es el más indicado y sufrido.
El material de
imprenta, compuesto de metal tó­xico, requiere ser tratado con ciertas precauciones y es peligroso llevarse letras u otros objetos a la boca.
Las uñas se cuidarán esmeradamente, y al acabar la jornada, o bien al suspenderla para realizar otro trabajo fuera de las cajas, se lavará las manos para quitar las impurezas que el metal y la tinta hayan podido depositar en ellas.
Lo primero que ha de hacer el aprendiz es saber:






LA CAJA ESPAÑOLA

esto es, aprender de memoria las letras que corresponden a los diferentes cajetines de que está formada. Una vez aprendida compondrá, a guisa de prueba, un trozo de cualquier impreso, distribuyéndolo luego con sumo cuidado. Es preferible empezar despacio para, con el tiempo, acabar deprisa.