8 de junio de 2008

MANUAL DEL CAJISTA DE IMPRENTA 2/1000





Si el aprendiz, es descuidado y no se fija bien al coger las letras correspondientes y lee mal el original por querer producir mucho, difícilmente se verá en lo sucesivo libre de este vicio, saliendo un cajista sucio, y quedando limitado a un mal paquetero, sin ascen­der en la escala profesional, relegado a los trabajos de ínfima categoría y peor retribuidos.

El modelo de la caja española más usado es del anterior post . Sin embargo, hay quien el siguiente, donde las mayúsculas pasan de la pri­mera división superior de cajetines a la tercera y las de la tercera a la primera.

También las minúsculas sufren algunas modificaciones, según puede observarse en las figura.

Siendo una de las operaciones preliminares por que pasan todos los aprendices la composición y dis­tribución del llamado pastel, que es el conjunto de toda clase de tipos y cuerpos de letras mezclados, es coveniente, para ejecutar, bien este trabajo, ir separando del conglomerado todas las letras de mayor a menor tamaño, por orden de puntos; esto es, pri­mero las titulares, luego las del cuerpo 12, después las del 10 y así sucesivamente.


Las interlíneas y filetes también se apartarán y, cuando se hayan extraído todos, se pondrán en su sitio, cada conforme a los cíceros que tengan.

Una vez separados por cuerpos iguales los tipos empastelados, se compondrán y , si son de varios tipos, se irán ordenando por montones aparte, componiéndolos nuevamente, y entonces se distribuyen.

Como el orden es un factor imprescindible y de innegable valor en todos los problemas de la vida, procurará tener la caja siempre bien limpia, así como recoger cuantas letras se le caigan o encuentre por el suelo, procediendo en seguida a distribuirlas, pero asegurándose plenamente de que las pone en su verdadero sitio.